Cuento - Quiero ser...

- Papá, quiero ser bombero. Dijo Sara mientras veía en la tele un bosque incendiado este verano.
- ¿Por qué, cariño?- contestó su padre muy intrigado.
- Porque quiero salvar a todos esos árboles y animalitos que se pueden quemar.
- Me parece muy bien- dijo papá.
Pasaron los días, y la mamá de Sara se puso enferma y el doctor vino a casa a verla. Tras la visita del doctor, Sara se acercó a mamá y le dijo:
- Mamá, quiero ser médico.
- ¿Por qué, hija mía?
- Porque quiero curarte a ti, a papá, a mi hermano Víctor, a los abuelitos y a todas las personas que se pongan malitas.
- Estoy segura de que serías una gran médico, cariño.
Días más tarde, toda la familia estaba esperando a que papá llegara de trabajar para cenar juntos, pero papá llegó muy tarde. Su coche se había roto y había tenido que llamar a una grúa y a un mecánico que le arreglara el coche.
- Papá, yo quiero ser mecánico, -dijo Sara al instante- porque así yo podré arreglar tu coche para que nunca te deje tirado y siempre puedas volver pronto a casa.
- Esa es una gran idea, cariño.
Aquel verano, todos juntos fueron a la playa. Lo estaban pasando muy bien, cuando un niño que estaba en el agua comenzó a gritar. Le dolía mucho una pierna y no podía nadar hacia la orilla. Entonces, un socorrista se metió al agua corriendo y sacó al niño. Le había picado una medusa en la pierna y se le había hinchado mucho. Rápidamente llegó una enfermera que curó la pierna del niño. Sara estaba emocionada con todo lo que había visto, y no pudo evitar decir:
- Mamá, papá, quiero ser socorrista y quiero ser enfermera.
Sus papás sonrieron y le dijeron:
- Sara, podrás ser todo lo que tú quieras.
Pasaron los días de vacaciones y Sara se puso a preparar con mamá la ropa y los libros para empezar el cole. Sara estaba un poco desanimada. Iba a pasar al cole de los mayores y pensaba que ya no sería tan divertido como antes, ya que veía que Víctor, su hermano mayor, estudiaba y tenía que hacer más deberes que ella.
- ¿Para qué sirve ir al cole, mamá? Su mamá le dijo:
- Sara, ¿recuerdas que este verano has querido ser muchas cosas?
- Sí, pero aún no sé cuál me gusta más.
- Muy bien, pues si vas al cole, además de pasártelo bien y tener muchos amigos, podrás ser lo que tú quieras. Y cuantas más cosas aprendas, más fácil será para ti elegir lo que quieres ser.
Sara sonrió mientras pensaba en todas las cosas que había querido ser ese verano.
- Tendré que estudiar mucho, mamá. Va a ser muy divertido aprender tantas profesiones.

Imagen: La niña estudia      Fuente: Internet

Autor: Eva Cano Fortuna